Estudio sobre la identificación de medidas de ahorro energético

Ecorys estudió posibles medidas políticas adicionales para reducir el consumo de energía en los Países Bajos para 2030 y evaluó su potencial de ahorro, sus costes y su viabilidad.

Introducción

Los Países Bajos se enfrentan al reto de alcanzar sus objetivos energéticos y climáticos para 2030. Ecorys colaboró ​​con el Ministerio de Asuntos Económicos y Política Climática en la identificación y evaluación de medidas adicionales de ahorro energético para los sectores industrial, de la construcción, agrícola, de la movilidad y eléctrico. La evaluación consideró no solo el ahorro energético, sino también los costes, la viabilidad y el impacto social general.

Antecedentes

La Directiva Europea de Eficiencia Energética (DEE) revisada establece objetivos vinculantes de ahorro energético para 2030. Dado que las medidas políticas existentes y previstas podrían no ser suficientes para alcanzar estos objetivos, el Ministerio solicitó una visión general actualizada de opciones políticas adicionales. Ecorys elaboró ​​una extensa lista de 75 medidas potenciales basándose en documentos de política, estudios internacionales y su propia experiencia. Tras consultar con el cliente, esta lista se redujo a 32 medidas en los sectores de la industria, la construcción, la agricultura, la movilidad y el sector eléctrico. Para cada medida, se analizaron el ahorro energético previsto, la reducción de CO₂, los costes, la viabilidad y los efectos en todo el sistema.

Principales conclusiones

El estudio demuestra que aún existe margen para reducir el consumo energético en todos los sectores. Las medidas más prometedoras combinan un importante potencial de ahorro energético con costes sociales limitados y riesgos de implementación relativamente bajos. Las medidas que se basan en tecnologías existentes, la evolución del mercado y los instrumentos políticos parecen especialmente prometedoras.

En el ámbito de la construcción, medidas como los termostatos inteligentes, los planes de subvenciones específicas y los requisitos más estrictos de eficiencia energética para los edificios ofrecen una atractiva combinación de ahorro energético y viabilidad.

En el sector industrial, se analizaron medidas como un mejor aprovechamiento del calor residual, el endurecimiento de las obligaciones de ahorro energético y la eliminación gradual de nuevas instalaciones que utilizan combustibles fósiles. Si bien estas medidas pueden generar importantes ahorros de energía, sus efectos dependen en gran medida de factores como la infraestructura, la capacidad de la red eléctrica, la disponibilidad de personal y la competitividad internacional.

El estudio concluye que, a corto plazo, las mejoras pueden lograrse principalmente intensificando los instrumentos de política existentes, implementando con mayor rapidez las tecnologías disponibles y aplicando incentivos de precios eficaces. Al mismo tiempo, el ahorro energético estructural a largo plazo depende de cambios sistémicos más amplios, como el desarrollo de infraestructuras, la expansión del mercado y la coordinación internacional.

https://www.tweedekamer.nl/kamerstukken/detail?id=2026D36346&did=2026D36346