Mapeo de políticas que apoyan la Transición Justa en el Sudeste Asiático

En este estudio reciente, Ecorys analizó las políticas relevantes de transición energética en Indonesia, Filipinas, Tailandia y Malasia, y evaluó cómo se reflejan en ellas los principios de justicia.

Introducción

En este estudio, Ecorys, en colaboración con expertos locales, analizó y evaluó sistemáticamente cómo se reflejan los principios de una transición justa en las políticas de transición energética de cuatro países del sudeste asiático: Indonesia, Filipinas, Tailandia y Malasia. La investigación se centró en identificar cómo conceptos relacionados con la justicia —como la equidad, la inclusión y la rehabilitación ambiental— se integran en los marcos normativos nacionales, incluso cuando no se utiliza explícitamente el término «transición justa». El estudio abarcó una amplia gama de instrumentos de política, incluyendo planes, objetivos y directrices estratégicas, leyes y normativas formales, así como mecanismos de financiación específicos, y evaluó su ambición y coherencia.

Antecedentes

Si bien el concepto de transición justa se interpreta de manera diferente en distintos países y ámbitos políticos, el equipo de investigación adoptó un marco de seis principios (P) adaptado al contexto del sudeste asiático para este estudio. Estos principios sirvieron como lente analítica para evaluar la presencia y la ambición de los elementos de justicia en las políticas gubernamentales mediante la identificación de palabras clave e indicadores relacionados:

  • P1: Mecanismos de gobernanza de transición transparentes e inclusivos que garanticen la coordinación entre sectores y niveles de gobierno, con mandatos institucionales claros y rendición de cuentas.
  • P2: Participación significativa e inclusiva de las partes interesadas, que involucre a todos los actores relevantes, incluyendo la sociedad civil, las comunidades locales y los grupos vulnerables, desde la planificación hasta la implementación.
  • P3: Consideración de los grupos vulnerables: abordar las necesidades específicas de los hogares de bajos ingresos, las mujeres, los jóvenes, las personas mayores, los trabajadores informales y los pueblos indígenas.
  • P4: Transición equitativa de la fuerza laboral: apoyo a la recualificación, la mejora de las cualificaciones y la protección social de los trabajadores afectados por la transición energética.
  • P5: Diversificación económica: promover el desarrollo económico y las empresas locales y sostenibles, y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
  • P6: Rehabilitación ambiental y reutilización de tierras: restauración de ecosistemas y reutilización de tierras utilizadas para actividades relacionadas con combustibles fósiles.

Conclusiones principales:

Nuestra investigación reveló que, si bien los países del sudeste asiático han logrado avances evidentes en la incorporación de principios relacionados con la justicia en sus políticas de transición energética, persisten importantes brechas en cuanto a ambición, coordinación e implementación. El término "transición justa" se utiliza de forma inconsistente, pero, en distintos grados, principios como la participación de las partes interesadas, la rehabilitación ambiental y la transición de la fuerza laboral se mencionan cada vez con mayor frecuencia en los marcos nacionales de Indonesia, Filipinas, Tailandia y Malasia.

Al mismo tiempo, las referencias a los mecanismos de gobernanza, el apoyo a los grupos vulnerables y la diversificación económica suelen ser insuficientes o incompletas. También se ha observado que, si bien algunas políticas hacen referencia cada vez más a los principios pertinentes de una transición justa, muchas de ellas siguen siendo aspiracionales, sin mecanismos de aplicación específicos ni estrategias de implementación concretas.

La realidad demuestra que las ambiciones de una transición justa plasmadas en las políticas no se corresponden con las experiencias de implementación observadas sobre el terreno. En los cuatro países persisten desafíos como la gobernanza fragmentada, la limitada capacidad subnacional y la escasa y selectiva participación de las partes interesadas. Para abordar esta deficiencia, la gobernanza de la transición energética sigue siendo un área fundamental de mejora, especialmente para garantizar la coherencia, la transparencia y la rendición de cuentas, y para crear una relación dinámica entre la política y la práctica. En los cuatro países, es esencial un enfoque más coordinado, inclusivo y adaptado a las particularidades regionales para asegurar que la transición energética no solo sea verde, sino también justa, equitativa y específica para cada contexto.

Mapeo de una transición justa (Mensaje breve)

Mapeo de la Transición Justa

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