Evaluación de la protección del patrimonio cultural en los Países Bajos caribeños: Sólida base jurídica, pero es necesario fortalecer su implementación.

Por encargo del Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos (OCW), Ecorys, en colaboración con Lyongo Architecture, ha evaluado la eficacia de la Ley de Monumentos de Bonaire, San Eustaquio y Saba (Monumentenwet BES). El estudio concluye que, si bien la legislación proporciona un marco jurídico sólido para la protección del patrimonio cultural, su implementación en las islas enfrenta importantes desafíos estructurales.

La evaluación, que abarca el periodo de 2010 a 2024, se basa en investigación documental y entrevistas con las partes interesadas en las islas y en el Reino de los Países Bajos. Los resultados revelan que la falta de capacidad, recursos financieros y experiencia sigue obstaculizando la gestión eficaz del patrimonio. Ninguna de las tres islas cuenta actualmente con un comité de monumentos plenamente operativo, los registros de monumentos están desactualizados o incompletos, y el apoyo financiero a los propietarios de monumentos es limitado.

Estas deficiencias tienen consecuencias tangibles. Muchos monumentos protegidos se encuentran en mal estado, y la designación de nuevos sitios protegidos se ha estancado en gran medida en los últimos años. Además, existe una considerable incertidumbre respecto a las definiciones, los procedimientos y los derechos y responsabilidades de los propietarios de monumentos.

El estudio también pone de relieve diferencias significativas entre las islas. Bonaire cuenta con una visión relativamente completa de su patrimonio cultural, mientras que la protección de monumentos en Saba aún se encuentra en sus primeras etapas. Sint Eustatius, por su parte, se enfrenta a registros obsoletos e incertidumbre en torno a los sitios protegidos. En consecuencia, se requiere un enfoque adaptado a cada isla.

Un desafío clave identificado por los investigadores es la falta de financiación estructural. A diferencia de los Países Bajos europeos, donde existen diversos programas de subvenciones para la conservación del patrimonio, el apoyo financiero en los Países Bajos caribeños sigue siendo limitado. Esto debilita tanto la conservación del patrimonio cultural como el apoyo público a su protección.

Los investigadores destacan que la legislación por sí sola no basta. La protección eficaz del patrimonio requiere una implementación activa, financiación sostenible y una sólida participación local. Para fortalecer la protección de los monumentos en el Caribe neerlandés, el informe recomienda invertir en la capacidad de implementación, reactivar o establecer comités de monumentos, actualizar los registros de monumentos y brindar apoyo financiero estructural.

Para obtener más información, póngase en contacto con Michel Briene, Elvira Meurs o Eline Punt.

Enlace al informe

https://www.tweedekamer.nl/kamerstukken/detail?id=2026D26581&did=2026D26581